sábado, 19 de enero de 2013

La Historia del Tarántulo Carloto



No sé por qué demonios recordé esta anéctoda el día de hoy. Pero está... curiosa, y tengo que decir que es de mis favoritas =P

Sucedió el año en que mi papá estuvo trabajando en Costa Rica, y en esa ocasión él estaba aquí de visita. Eran quince días los que le daban, así que se la pasaba ocupadísimo de un lado para otro viendo a amigos, familia, compañeros y atendiéndo asuntillos que de pronto surgían o reparando algo de la casa o del carro (ah, porque daba la casualidad de que cada vez que él venía algo se habría de descomponer) y etc etc etc. Pero lo que nunca podía faltarle cuando regresaba a Chihuahua era ir a saludar a su amigo Oscar. 

Total, que esa tarde él andaba fuera y avisó que regresaba a la casa a cambiarse los zapatos y se iba a saludar al señor, así que estabamos mi mami, mi hermana y yo solitas en la casa, y como no había mucho... movimiento pues me fui a encerrar al cuarto para escuchar música. Pero cuando iba en la tercera canción de un disco de "la 5ta estación" escuché gritos en la sala. Rápido salí para ver que sucedía y me encontré el sillón mal acomodado, a mi mamá jalándo levemente la cortina hacia abajo y mi hermana con una escoba en la mano (o algo así fue). Les pregunté que si qué pasaba y mi hermana me dijo:
-Hay una araña, una tarántula en la cortina.
Como puse cara de "aahh... ¿dónde?" mi mamá movió un poquito la cortina y vi al bichillo, bien peludo y patón subiendo muuuuuy lento por la cortina. Jessy dijo que ya le habían llamado a mi papá y que no tardaba en llegar, pero por mientras pues no querían perder de vista al animalillo. Y ya, ahí nos estuvimos vigilándola, y le puse Carlota :)

Al ratito llegó mi papá, analisó la situación y finalmente tomó un botecito de nieve de como dos litros más o menos y con la ayuda de la tapita fue bajando a la tarántula hasta que esta cayó en el bote y lo tapó. Y fue cuando nos dijo que no era tarántula, que era tarántulo porque tenía las patas largas y su abdomen no era tan redondito, más bien tenía como una forma de reloj de arena. Y pues me puse triste :( Pero igual lo llamé Carloto. Total, dijo:
-Ya vengo, voy a saludar a Oscar y de pasada voy y la suelto allá por el río Sacramento o por aquellas partes.
Y pues se fue.

Más noche, cuando regresó a la casa tenía cara como de niño pingo. Y así, sin dejar pasar más tiempo nos contó cual había sido el destino de Carloto.
Resulta que como Oscar tenía algo importante que decirle y le urgía verlo, decidió primero pasar con él. Ese día como el carro se había descompuesto, no furulaba, traía un Atos plateado que había rentado, y como no quería llevarse ninguna clase de sorpresita mejor no dejó el bote con la araña dentro. Dijo que bajó, miró para todos lados y vio que no había nadie cerca y como que no quiere la cosa se agachó y dejó el bote debajo del carro, pegado a una de las llantas y se aseguró de que a simple vista nadie lo notara. Y ya. Pues resulta que a la media hora aproximadamente regresó al auto, se subió, lo prendió... y se acordó de Carloto, pero cuando se agachó a tomar el bote ¡ya no estaba! OMG! ¡Alguien se había robado el bote de nieve con Carloto adentró! ¡ALGUIEN HABÍA SECUESTRADO A CARLOTO!
Mi papá pues buscó, pero no había nadie al rededor; debió de haber sido algún malandro que vio que algo dejaba abajo y por curioso, metiche, lacra el cuate, pues se llevó el bote. Y pues ni pex, se regresó a la casa, medio agüitadillo porque no sabía qué habrían hecho con el tarántulo al descubrirlo pero a la vez le causaba diversión la idea de la sorpresita que se habrían llevado.

A mi nada más me hubiera gustado ver la cara que puso quien sea que rapto al tarántulo al abrir el bote y encontrárselo jeje.

miércoles, 2 de enero de 2013

Borrón y año nuevo: ¡Feliz 2013!


En efecto, y puesto que aún es primero de enero, y puesto que todos han hecho su "recuento del año" en Facebook, y puesto que yo soy chorera por convicción y no me cabría todo en una publicación (además, la neta, ¡nadie lo lee cuando es tantísimo!) y puesto que ¡tengo un blog! haré uso de este que es MI espacio. Tons, aquí les voy.

Mi 2012 empezó... muuy bien: un mensaje, solamente un mensaje que llegó a mi celular minutos antes de las 00:00 del 1ero de enero me hizo suponer que todo saldría bien este año; no está demás decirles lo asquerosamente horrible que fue el 2011 para mi ¬ ¬ trinche año feo, nomás me acuerdo y me dan ganas de agarrarlo a patadones al wey u.u Total. A ese mensajito hay que agregarle la genialísima forma en que recibimos el año: viendo películas, encobijados, mis primos Javier, Mony, mi hermana Jessy y su novio Lorenzo. Y leyendo "La caída de los gigantes" de Ken Follett  =D 
Las primeras semanas fueron como caminar en las nubes: todo bien, todo genial, en la escuela (aunque con nuevo horario), con la familia, con el sujeto que me traía enamoriscada... hasta que llegó febrero (¡inche febrero!) y la regó. Ya, todo se fue al demonio. 
Y fue en ese mes que descubrí el horripilante poder que poseo: la empatía. Sí, es chido cuando tus amigos y conocidos se alegran porque ganaron la lotería o una cosa así, osea, la alegría y las sonrisas son... virus, virus chidos, pero no lo es llorar porque los demás están tristes y no poder hacer nada al respecto, no lo es sentir el dolor ajeno, de gente que apenas conoces, y mucho menos deprimirte con ellos. No no no, suficiente tenía con mis depresiones, porque, ah sí, pasé una parte considerable del 2012 sumida en la tristeza y la apatía. 

En abril aproximadamente (¿sí fue en abril?) se sumó un nuevo integrante a la familia: ¡Tacho! Llegó a darle sal a mi monótona vida, a escucharme cantar y divagar verbalmente mientras lavaba platos, a hacer locuras y malcriadeces y a ser un amor de perro. Y a darme algo más que compartir con ustedes en este blog, porque la verdad es que necesito de su ayuda, ¿todos los perros hacen esas cosas que hace Tacho? ¿Tratan de asesinar a sus dueños mordiendo las mangueras de gas? ¿Espantan a los malandros estrellándose salvajemente contra las puertas? La neta, ¡¿Así son todos los perros?! Porque el perro que teníamos antes, Micky, ¡para nada hacia esas rarezas! Era un amor también, pero uno más... tranquilo.

Ah, algo muuy importante que pasó en el verano del 2012: ¡fui niñera! Jajajajaja XD De pronto extraño tanto a Mini y Vale, y pienso "a esta hora veíamos X programa", "a esta hora salíamos al parquecito, ¡y ahora ya está bien oscuro!" y blablabla. Fue una experiencia muy bonita, bastante educativa he de decir, aprendí mucho de ellas, en los viajes en el camión de regreso a casa recordaba mi niñez y me di cuenta de que... en realidad no apesto tanto cuando se trata de convivir con niños jajajaja. Y gané dinero =3

Iba a poner que la primera mitad del año había sido aburrida pero... pues no. Tacho nos mantuvo muy ocupados. Lo que sí no recuerdo es ¿qué hice en mi cumpleaños? ¡Ni me acuerdo que hice el 29 de mayo del 2012! D= Probablemente nada, para que no me acuerde ¬ ¬ Aahh, comí pastel en casa de mi abuelita con mi familia. Creo =/ Sí, creo que sí. 

Pero de pronto, un día... pasé a séptimo semestre XD Y la cosa cambió. Para empezar muchos amigos y conocidos terminaron sus carreras y eso me hizo caer en cuenta de lo cerca que estoy de terminar la mía. También tuve que empezar a hacer mi servicio social, y aunque admito que al principio dije que era una estupidez (bueno, todo el rollo del trabajo y que pagues para liberarlo sigue pareciéndome una super estupidez), ¡me encanta! Tuve la maravillosa oportunidad de hacerlo en el área administrativa de la Orquesta Filarmónica del Estado, ¡y lo amo! Es poner en práctica y aprender más sobre mi carrera pero estando muy relacionado con algo que amo tantísimo. Conocí gente nueva y genialísima, el ambiente, si bien al principio me sentía incómoda, ahora me resulta de maravilla, y aunque suene raro... creo que tengo más fe en mi como futura administradora financiera. Dayane y Selene me han enseñado muchísimo, no hay día en que, honestamente, alguien en la oficina no me saque una sonrisa y he podido convivir, aunque muy poquito jeje, con gente a la que desde hace algunos años admiro, como lo es el maestro Armando Pesqueira. Sin mencionar la pequeña pero emocionante participación que tengo las noches de conciertos entregando programas a la entrada del teatro jajajajaja (aunque ahora me pierdo todos los conciertos que son en el Teatro de los Héroes, pero bueno ¬ ¬ sigo contenta jaja =D ).
Y aquí tengo que hacer de mención de una persona en específico, del contador Lorenzo Chavez. Llegó a la oficina casi dos semanas después de que empecé a hacer mi servicio ahí y aunque al principio me sacaba de onda ese señor terminó enseñándome tantísimo. Me echaba muchas porras, halagaba mi trabajo... aunque sólo fuera forrar carpetas con papel contact XD e incluso, alguna vez que me llegué a quedar a solas con él en la oficina me platicó de varios asuntos que lo tenían preocupado con respecto al trabajo y no saben como agradecí el hecho de que me haya tenido la confianza para hacerlo, a mi, la muchacha del servicio social =P Incluso consiguió que me dieran una buena beca ahí. La verdad, ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo ¿verdá? pero un viernes después de un concierto mi supervisora me contó que el contador le había contado que estaba muy contento con mi trabajo y que quería que siguiéra echándoles la mano una vez terminado mi servicio. Creo que estaría de más decir lo contentísima que eso me puso, porque ¡hubiera sido increíble! Terminar mis estudios con un trabajo que me gusta, relacionado con algo que me encanta y con gente a la que en serio estimo. Hubiera sido lo ideal.
El lunes (que siguió a ese viernes de concierto) por la noche el contador falleció. Y ahí me tienen como Magadalena, chille y chille; me daba una pena, el martes en la mañana que me avisaron, ya cuando me iba intenté serenarme para pedir disculpas (en serio eh, me sentía estupidísima) por se tan chillona, pero no, resultó contraproducente y ajá, inconsolable la muchacha, inconsolable. "¿Era muy cercano a ti?" me preguntaban todos, y la verdad es que ¡no! No más que al resto de los que trabajaban ahí. Pero es que de pronto me había hecho sentir tan segura, cómoda con mi carrera (que era la cuarta opción entre mi lista de opciones cuando terminé el bachi) y se encargó de dejarme muy en claro que el que realmente trabaja, en determinado momento se ve recompensado. Y entonces pensé "si pude quedar bien con él, si ya una persona se vió complacido con mi trabajo siendo yo una neófita en la vida laboral oficinística, ¡puedo dejar esa impresión en una segunda persona! ¡y en muchas más!".
Pareciera nada, en serio, pero para mi fue un cambio de panorama.

Amores, desamores, como siempre esos fueron y vinieron: unos na más a echar sal a las heridas, otros para alimentar mi retorcida inspiración... en ese aspecto no fue muy diferente el 2012 al 2011. Bueno, sólo que ahora escuchaba más seguido los: "¿todavía no tienes novio?" "¿no hay algún muchacho que te guste?" "¡¿Cómo que soltera?!" ¬ ¬ uta... y cada vez pensaba "al que me vuelva a preguntar/decir algo al respecto ¡le ataco un patadón!". Claro que nunca lo hice. Eso sí, lo que nunca me faltó durante el 2012 fueron buenos amigos que estuvieron para apoyarme, echarme porras, leer mis escritos enfermos y no tan enfermos, para contar y escuchar chismes, dar consejos y sobre todo sacarme muchas carcajadas. ¡Bendito dios que me dio amigos tan genialísimos! Sí sí, más de una vez y a más de uno quise agarrarlo a puñetazos pero aprendí a quererlos, amarlos y respetarlos, pero sobre todo a aguantarlos, tal y como son.
¡Aborrecí las clases que tuve en séptimo! (o bueno, casi todas) pero el sólo hecho de ir y echar el chal con Mel, Mayra y Jessy hacía que valiera la pena ir incluso cuando nada más teníamos una clase, o quedarme un rato más después de la salida con ellas. Y los proyectos, las móndrigas y estúpidas exposiciones, ¡y nuestro proyecto ganó en la expo inversión! Aunque yo parecía muda durante la presentación, es más, creo que ni respiraba de lo nerviosa que estaba con el inversionista ahí haciendo sus preguntas, pero fuck! tuvimos una buena calificación mmjum.
Y por supuesto, tengo que agradecer a Mara y Priss por no dejarme morir las noches de conciertos en la sala de ensayos, ¡las amo niñas! Yo que llegaba cargada de bombas molotov por si se diera la necesidad de usarlas pero nah, ellas estaba ahí, ¡pa que desperdiciarlas! Y aunque me tenían ocupada en la puerta toda la noche y apenas si podía acercarme a hablar con ellas hasta el final, en serio que con su sola presencia me tranquilizaban enormemente.

De mi familia... ni hablar. Como todos los años estuvo ahí, siempre, en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, aún cuando la distancia nos separaba. Un año más en el que puedo constatar lo muchísimo que amo a mi familia y lo agradecida que estoy por estas personas tan maravillosas con las que tengo la fortuna de convivir y de quienes aprendo todos los días. Y de quienes recibo abrazos y besos y ánimos y así muchas cosas bonitas todos y cada uno de los días de mi existir <3

También empecé un proyectillo nuevo, que aunque aún no lo he hecho despegar del todo me ha ayudado a recordar porque demonios terminé eligiedo como carrera mi cuarta opción y pretendo que sea algo a concretar durante este año que ya llegó.

Y me emociono porque alcancé mi meta de libros a leer este año ¡Yeeiii! Aunque... tuve una pequeña confusión: debía leer 24, al final conté 26, pero resultó que... había apuntado un libro dos veces :c Así que la cuenta final se queda en 25, que es mi número a superar este 2013. ¡26 libros, voy por ustedes! >=D

Ah, y también tomé clase con un profe guapo que tiene una sonrisa bien bonita, pero eso sí ya no les incumbe ;)

Y bueno, mi 2012 terminó justo como empezó: entre cobijas, con Javis, Mony, Jessy y Lencho, viendo películas (Thor, Capitán sexy América y The Advengers para ser exactos) mientras en mi cabeza tenía la certeza de que este año nuevo nos iba a ir muuuy bien. Cierto, me faltó el mensajito en el celular pero como a fin de cuentas fueron patrañas eso de que era un buen augurio, pues terminó valiéndome cacahuate. Aunque, a fin de cuentas... ese mensaje no debió significar nada porque llegó ANTES de que fuera 2012... aaaaahhhhhh, he ahí el problema.

La verdad, y fuera de todo ese mega rollazo que les acabo de poner, siento este año que ya está aquí como el decisivo: muchos proyectos que prentendo empezar, cambios que voy a hacer, ideas que quiero aclarar, novedades que quiero dar y sobre todo, muchas oportunidades que ya, y desde hoy se los digo, no voy a desaprovechar.

Así que, y ya para no hacerselas más larga (¡¿máááááásss?! Casi que les copié la mitad de "Don Quijote de la Mancha" aquí D= ), quiero aprovechar para mandarles mis mejores deseos, desearles un maravilloso año 2013 lleno de éxitos, bendiciones, felicidad, salud y amor, que disfruten cada día al máximo rodeados de sus seres queridos y que por supuesto... cumplan sus mugres propósitos ¿ok? ¡Bien!

Gracias por su visita, por darse el tiempo para leer esta casi biblia y desde luego, por sus comentarios, como no. 
Besos! n_n

P.D. 
Sí sí, se me hizo 2 de enero escribiendo esta entrada pero bueno, como sea ¬ ¬


domingo, 30 de diciembre de 2012

El Diario de Tacho: Tacho y su primera navidad


Pues sí gente, la primera navidad de mi chucho. Habíamos pensado regalarle algo bonito en su primer cumpleaños (allá por marzo) pero no habíamos pensado que hacer en su primer diciembre... y si soportaría el frío o no =S Afortunadamente Jessy y Tacho son de la misma talla, así que sacamos unas playeras viejillas y se las pusimos: se veía bien pirata, la neta, con sus playerillas, pero no le duraban porque para la mañana siguiente ya se las había quitado.

-¿Por qué te encueraste eh? ¿Que no tienes frío?-lo regañó mi papá a la mañana siguiente, pero pues al parecer no, no tenía frío. ¡Claro! Se la pasa corriendo y brincando como chiva loca por todo el patio, como jodidos le iba a dar frío.

Una tarde que andaba yo de compras con Mara mi papá aprovechó para salir a buscarle una casita. Tenía un refugio pero pues... un refugio no es una casita ¿verdad? Así que se lanzó a la búsqueda. Justo esa tarde me encontré en el centro un puesto en dónde vendían cosas para perros. Estaba lleno de señoras y muchachas comprando suetercitos para sus perritos chihuahuas y así, esas razas pequeñitas que me caen medio mal (la verdad, lo siento u.u) pero lo que llamó mi atención fue ¡un super hueso de carnaza tamaño jumbo! Y le dije a Mara:

-¡Ese, ese hueso para Tacho!-y como estuvo ella completamente de acuerdo, me programé para ir dos días después por él (ya era demasiado shopping para una tarde). 

Y dije en mi casa, pero mi mamá me pidió que me asegurara de que sí iba a poder ruñirlo al menos, que no estuviera demasiaaaaado grande. Esa misma noche mi papá llegó con la nueva casita para Tacho; se veía medio... pirata, pero el material era justo lo que necesitábamos, porque las típicas casa para chuchos son de materiales muy ligeros y delgados y necesitamos que NO se coma su casa ¬ ¬

Para cuando volví a comprar el super hueso jumbo entonces dudé, ¿sí podría con él? Me alcanzaba, traía el dinero suficiente pero... al final obté por un par de huesos grandecillos, por temor a que fuera demasiado. Llegué a la casa, compré un moño rojo y envolví el regallito pa mi perro.


Aunque me dijeron que le diera uno ya, me rehusé, ¡eran regalos de navidad! ¿cómo le iba a dar su regalo de navidad antes de navidad? No no no no no, así que tendría que esperar. De todos modos era como los niños, ni sabía que había un regalo esperando por él, no sabía que Santa Claus ya había llegado a la casa : p

Pero ¡oh-oh! Algo malo pasó: Una mañana, la primera que Jessy se levantó a las seis de la mañana porque iba a niñerear, escuchó unos ruidos raros en el patio así que se asomó y Tacho corrió y se paró frente a la ventana. A Jessy le extraño que traía aserrín en la trompa y entonces se dio cuenta de que Tacho estaba ruñendo el saco de boxeo que hace tres años le habíamos regalado a mi papá. Y pues le dijo a mi mamá. Y ahí las tienen a las dos, en la ventana, gritándole que no.

-¡No, no, deja ahí!-le gritaba mi mamá, y Tacho como que la volteaba a ver y volteaba a ver el saco, y la volteaba a ver y volteaba a ver el saco.

"¿Qué quiere esa vieja loca? ¿Qué no ve que estoy ocupado? Ash" pensaba el Tacho. Y se pasaba una pata por la cara porque como que el aserrín le picaba los ojos y la nariz al móndrigo malcriado.

Tuvo que salir mi papá a rescatar el sacó. Aunque debo decir que ya estaba herido de gravedad U.U


Así que mi papá estaba muy enojado con Tacho y nos planteamos muy seriamente si se merecía su regalo de navidad. Jessy cuenta que ella bien claro escuchó como, en la madrugada, salió el chucho de su casita y fue directo a ruñir la cosa esa. Osea, que desde que abrió los ojos ese día y puesto que el saco quedaba justo frente a la puerta de su casita, comenzó a planear el ataque. Pero bueno, al menos tuvimos la certeza de que sí pasaba la noche en su casita =/

Pero los siguientes días se portó muy bien: casi no hizo escándalo, no se enojaba cuando metíamos sus baldes (ah, porque hubo un tiempo en el que, cuando mi papá se los quitaba, empezaba a ladrar fúrico y corría a hacer un ruidajo en la puerta del patio) y en las noches no ladraba tanto. Así que, a fin de cuentas, terminó ganándose sus huesitos. 

El 24, en la tarde, le dije a mi papá que deberíamos de darle un huesito al menos y el otro pues... cuando se acabara el primero; inocente de mí, creía que le iba a durar más de un día cada hueso... Pero se puso bien contentote cuando se lo dimos. Y nos veía y nos veía y no soltaba su hueso. Y su cola parecía rehilete.


Aunque luego creo que más bien quería corrernos para comerse agusto su hueso. Y pues como les dije, para esa noche el jueguete de carnaza ya había marchado.

Dos días después le eché el otro e igual, esa misma tarde lo devoró, así que... creo que sí debí de comprar el hueso jumbo =/

jueves, 29 de noviembre de 2012

La Biblioteca de Andy: La ladrona de libros, de Markus Zusak.


Pues bueno, como... no sé si ya habré dejado claro en este blog jeje, ¡amo leer! Habrán visto la barrita de mi progreso en cuanto a libros leídos este año (¡creo que sí lograré mi meta!) y precisamente estaba revisando eso cuando recordé... que ni les he contado de los libros que leo. Así que aquí comienza esta nueva sección: La Biblioteca de Andy.

Y para dar inicio les platicaré de "La ladrona de libros", del autor Markus Zusak.

Pues bueno, prácticamente se desarrolla en Alemania, durante la segunda guerra mundial. La protagonista es una chica, Liesel Meminger, y su historia es magistralmente narrada por la Muerte (ahh, espero algún día ser tan excelente narradora como ella). 

Este libro me encantó; me lo regalaron mis papis la navidad que pasamos en Costa Rica, y en diez días (aunque honestamente, pudieron ser muchos menos) lo terminé. Fue mi fiel compañero durante el vuelo y las muchas horas que tuvimos que chutarnos en el aeropuerto de la Ciudad de México ya cuando regresábamos a casa. Lo que más me gustó fue la forma tan maravillosa en que se narra la historia: insisto, definitivamente la muerte hace un buen trabajo. Y es que el autor nos la dibuja tan carismática, de buen humor, trabajadora e incluso compasiva; le causa gracia la idea que tenemos los humanos sobre ella y la forma en que la pintamos. Cuando leí eso pensé "ah caray, ¿entonces cómo jodidos debo imaginármela? O.o ".

La primera vez que lo vi en la librería y leí la contraportada, dije a mi hermana: "otra historia de nazis", y aún así el título no dejaba de llamarme la atención. Ahora que lo leo, puedo decir que es muy diferente al resto de las historias de nazis. Nos muestra al resto del pueblo alemán, aquel que ni luchaba por su país ni era perseguido por él; a la gente normal, su vida cotidiana y la visión que tenían sobre lo que acontecía en aquellos tiempos. Nos cuenta la historia de Liesel (y de aquellos que la rodean, como lo son su mejor amigo Max, sus padres Rosa y Hans Hubermann y la vecina de al lado Frau Holtzapfel), quien roba libros como una forma de olvidar, aunque sea un momento, las penas que la guerra le ha llevado.

Siendo honesta, sí resulta un tanto predecible porque de poquito en poquito te va dando pistas sobre lo que sucederá al final, y aún así es imposible dejar de leerlo. Para mí, lo realmente valioso de la historia es la forma tan natural en que se van dando las cosas para llevarnos al final que ya nos esperábamos.
La verdad es una historia bastante trágica y triste, pero con el suficiente humor como para dejarnos un buen sabor de boca.

Libro super mega recomendado, de fácil lectura y comprensión (trae algunas palabras en alemán pero aún así la historia no tiene nada de pierde) y con mensajes muy bonitos como lo son la importancia de la familia, el valor de la amistad y por supuesto, el amor por la lectura.

Así que búsquenlo, leanlo, y díganme que les pareció ¿sí?
Besos ; )




"Cuando empezó a escribir su historia, se preguntó por el momento exacto en que los libros y las palabras no sólo comenzaron a tener algún significado, sino que lo significaban todo".
-La ladrona de libros (Markus Zusak).

domingo, 11 de noviembre de 2012

El Diario de Tacho: La venganza de Tacho



Como que tenía muy abandonado el blog, pero es que con tanta tarea y examenes y el servicio social (¡aahhh! luego les cuento lo chido que es mi servicio social : D ) no había tenido oportunidad. Pero que bueno, porque así dio chanza de que Tacho... hiciera de las suyas.

Como ya les había comentado antes, Tacho gusta de ponerse a jugar a que avienta su bote para el agua por todo el patio, haciendo un escandalazo, así que todas las noches antes de irnos a dormir se lo quitamos. Pues parece ser que se enojó.

El viernes 2 de este mes, como hubo suspensión de clases estábamos dispuestas Jessy y yo a dormir hasta que la cama se cansara y nos botara al carajo, pero a eso de las 10am mi mamá fue a decirnos que si pretendíamos bañarnos teníamos que hacerlo lo más pronto posible, mientras aún había agua caliente. 
-¿Por qué?-le preguntamos.
Pues resulta que el señor Tacho, en medio de la noche, se puso a mordisquear la manguera de gas que va hacia la secadora... y provocó fuga. Mi mamá tuvo que cerrar la llave de paso así que pues ni cocinar podíamos por lo que, lamentablemente tuvimos que comer pizza jijiji.
El plan era que mi papá tapara esa fuga el sábado por la tarde al regresar del trabajo porque tenía asuntos pendientes, así que ya con las herramientas y el equipo listos nos fuimos todos a hacer mimis.

Pero a eso de las cuatro o cinco de la mañana Jessy se levantó muy apurada y tocó a la puerta del cuarto de mis papás.
-Huele mucho a gas-les dijo, así que mi papá salió a ver que pasaba.
Resulta que Mr. Tacho había logrado abrir nuevamente la llave de paso, ¿cómo? ¡quien sabe como jodidos! pero el punto es que lo hizo y andaba todo loquillo. 
Y esa misma tarde la fuga fue reparada.

La rutina siguió igual: en la mañana le llenábamos el balde con agua, se lo sacábamos, él tomaba un poco... y tiraba el resto  ¬ ¬ , y luego se ponía a jugar. Y es que lo que más nos apura es que estrella el balde contra la puerta del patio y pues que vergüenza con los vecinos =S Pero bueno, todo se resolvió.

Hasta el jueves de esa misma semana. Por la mañana cuando se bañó mi papá se quejó de que el agua estaba muy fría.
-Bueno, al menos ya terminé de despertar-dijo, y mi mamá supuso que era porque como acababa de abrirle al medidor, a mi papá le había tocado agua de la red y no alcanzaba a calentarse para cuando salía.
Pero más tarde cuando tuve que bañarme yo para ir al servicio y a la escuela, ¡oh sorpresa! no había agua caliente =/ Mi mamá salió para ver que pasaba y resulta que el boiler estaba apagado. Intentó prenderlo pero nada, así que estuvo tratando de averiguar el porque no funcionaba (se rehusaba a creer que ya no furulaba y habría que comprar otro) mientras yo me duchaba con agua fría. Por fortuna logró prenderlo... ya cuando estaba yo cerrando las llaves X.x
Y el misterio quedó resuelto: Tacho había, ahora, cerrado la llave de paso así que el boiler obviamente se apagó.

Y entonces me pregunté "¡¿Por qué jodidos nos odias Tacho?!" >.< Y fue cuando caí en cuenta... de que era eso, está enojado porque le quitamos su balde }=(

Precisamente esta madrugad me despertó con sus gruñidos; por un momento pensé que se estaba ahogando y me levanté rápido para asomarme a la ventana pero lo vi jugando con el bote café grandote en el que le poníamos agua (porque de ese no podía tirarla). Y lo mordía y lo pateaba y le daba de cabezazos... y le ladraba, mucho mucho, y le gruñía. Y pues sin que pudiera hacer nada al respecto intenté volver a dormir. Al ratito oí a mi mamá que salió a regañarlo porque ya había logrado sacar el bote de la esquina en la que estaba y ya lo andaba estrellando contra la puerta. Pues también hubo que quitárselo y se quedó ladrando, pero ni pex, eso le pasa por vago. Así que a ver ahora con que sorpresa nos levantamos. ¿Qué maldad estará planeando hacernos ahora? ¬ ¬

Igual lo amamos. De hecho hoy en la deportiva vimos al grupo de gentes que van con sus perros a que los entrenan, como para exhibiciones, y la neta, Tacho sí estaba más guapo y galán que varios de esos chuchos. Claro que también se los comería a todos =/ pero pss... más guapo que ellos sí está : P

sábado, 6 de octubre de 2012

Canción de Luna, canción de cuna (Notas Escolares: Inversión Extranjera Directa)


     Había una vez un Tacho que no podía dormir. Toda la noche corría por el patio, escarbanba, ladraba, saltaba y olfateaba, sin mencionar el escándalo que hacía al jugar con todos los artilugios y basuras que se encontraba.

     Unanoche de primero de Octubre, la luna, cansada y desvelada con tanto ruido de Tacho se propuso hacer algo al respecto: cantarle una canción de cuna. Eso siempre funcionaba para las mamás.

     Empezó a cantar y Tacho de pronto paró su rollo y levantó la vista. Pero al poco tiempo volvió a sus asuntos. La luna se desconcertó, ¡¿qué pasaba?! Pues si eso nunca fallaba.

     -Es que no te escucha bien-le dijo una estrellita-. Estás muy lejos.

     La luna torció la trompa. ¿Entonces? ¿Qué podía hacer? Pero después de pensar un rato se le ocurrió algo.

     Comenzó a bajar y bajar, a acercarse un poco más y más, hasta que estuvo tan cerca que su luz deslumbró por un momento a Tacho y dejó la llave española 5/8 torcida que llevaba en el hocico sobre el suelo. La miró, se sentó y movió la cola. La luna le acarició dulcemente la cabeza y comenzó a cantar. Y esta vez tuvo toda la atención para ella solita.

     Al poco tiempo Tacho ya estaba recostado con la cabeza sobre sus patas delanteras y con la respiración profunda típica de quien ha caído rendido sobre los brazos de Morfeo... o a sus pies tal vez, en el caso de Tacho.

     La luna se sintió complacida pero de inmediato el sueñoñ comenzó a invadirla. Estaba muy cansada como para volver así que decidió quedarse ahí, cerquita de la tierra.

     Un ronquido de Tacho la sobresaltó; sólo sonrió, le acarició suavemetne la cabeza y finalmente el sueño la venció.



       

Para el amor no hay edad... pero sí madurez


-¿Cuántos años tienes?-pregutó él.

-¿Cuántos me calculas?

-Mmmm-me examinó con una sonrisa lasciva-, creo que tienes los suficientes.

-¿Suficientes? ¿Para qué?

-Para enamorarte-guinó un ojo.

Sonreí y bajé la mirada.

-Es una lástima que tú no tengas la madurez suficiente como para que me enamore de ti.


Bien decía Priss: "la madurez de un hombre es inversamente proporcional a su edad".